Franciscanos en el jubileo de jóvenes de Roma
Hace algo más de un mes que sucedió y ha sido como un sueño. 150 jóvenes procedentes de distintos lugares de nuestros grupos franciscanos de España participaron en el Jubileo de jóvenes en Roma convocado por el Papa Francisco. El viaje en bus ha sido largo, pero ha sido toda una aventura.
Todo comenzó el 28 de julio cuando nos encontramos todos en el colegio de las Franciscanas de los Sagrados Corazones de Mataró. Ya se respiraba el ambiente con el que queríamos vivir estos días. Al día siguiente, continuamos hasta el albergue de los salesianos en Alassio, donde nos acogieron con mucho cariño. Cómo ha quedado grabado a fuego nuestras Eucaristías de estos dos días, nuestros momentos de playa, de música, de baile, de compartir, de orar, de caminar...
Y el miércoles 30 llegábamos a Roma a nuestra tercera casa en este Jubileo. Las Hijas de la Iglesia abrieron su Casa de Espiritualidad, pero que todo un huracán de jóvenes franciscanos "invadiéramos" esta tranquilidad. Y como no podía ser de otra manera, aunque llegáramos de noche, y sabiendo que al día siguiente íbamos a vivir unos días inolvidables en Roma, lo pusimos ante el Señor junto con nuestros sueños e inquietudes. Sí, lo necesitábamos, y ahí lo teníamos: Jesús mismo en la forma de un pan se nos mostraba ante nosotros, acogiéndonos entre sus brazos.
Y comenzó nuestras experiencias en Roma: encuentro con la familia franciscana, encuentros con los jóvenes de la vida religiosa, vivimos el perdón de Asís, y el macroencuentro de españoles en la plaza de san Pedro: impresionante ver como esta gigantesca plaza se coloreó con el color de la esperanza; miles de jóvenes acudimos a la convocatoria para proclamar y dar testimonio de nuestra fe.
Y el 2 fuimos en peregrinación hasta el tan esperado encuentro en Tor Vergata. Es indescriptible lo que sentíamos al ver jóvenes y más jóvenes llenando aquel inmenso lugar. Al igual que indescriptible la ilusión de esta multitud corriendo de un lado para otro para poder tener la suerte de ver al Papa León y verlo lo más cerca posible. Indescriptible la emoción que se vivió allí en ese fin de semana.
El 3 partíamos de regreso para España, pero no podíamos volvernos sin hacer una parada en nuestra casa espiritual: Asís. El 3 y 4 de agosto, nuestros hermanos franciscanos de Asís nos acogieron en la Parroquia, y pudimos beber de nuestras fuentes franciscanas, del origen y culmen del franciscanismo. Tanto para los nuevos como para los que lo conocían, para todos fue un momento de una intensa emoción. Visitar la Porciúncula, pararnos a orar ante los cuerpos de Francisco y Clara de Asís, ver cara a cara el Cristo de san Damián, visitar la tumba de Carlos Acutis... ¡Gracias, Señor, por tanto!
Y ahora sí: el 4 partíamos cada uno a nuestros lugares de procedencia, cansados, pero con el corazón muy lleno y muy agradecido por todo lo que el Señor nos ha regalado en estos días.
En estos próximos días os dejaremos testimonios de algunos jóvenes que han querido compartir con todos estos días del jubileo de Roma, esta experiencia TAU 2025.
Os dejamos un enlace con un reportaje de fotos que hemos ido haciendo entre todos. Esperamos que os guste.
https://photos.app.goo.gl/aDt9uhVXzrxLD8Tz8




