Domingo Pentecostés: "PAZ A VOSOTROS"
Paz a vosotros. Así es Él, viene a traernos paz, calma. Y es que en seguida "entramos a saco", en cuanto nos dicen algo, nos comentan algo... no somos capaces de mantener la calma antes de hablar, actuar... nos hierve la sangre, el temperamento... A veces parecemos a los Zebedeo, a los hijos del trueno...
Y hoy Jesús viene a darnos su Espíritu, a darnos su paz, su tranquilidad...
Por eso, para un momento, vete a un sitio donde puedas estar tranquilo, libre de ruidos, mantén tu mente despejada, fuera de todo lo que te pueda distraer... Y cierra tus ojos, respira hondo, hasta llenar tus pulmones... Mantén la respiración, y cuando no puedas más, expira, echa todo el aire fuera... Y vuelve a respirar, y a llenarte de aire, mientras dices en tu interior: "Ven, Espíritu Santo"... Deja que este Espíritu llene todo tu interior como el aire que respiras, deja que limpie todo tu interior y suelta el aire como si lo que echaras fuera todo lo que te pesa... Y vuelve a respirar, vuelve a llenarte de Él... mientras sigues repitiendo: "Ven, Espíritu Santo"...
Lectura del santo evangelio según Juan 20,19-23
Al anochecer de aquel día, el día primero de la semana, estaban los discípulos en su casa, con las puertas cerradas por miedo a los judíos. Y en esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo: "Paz a vosotros." Y, diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús repitió: "Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envió yo." Y, dicho esto, exhaló su aliento sobre ellos y les dijo: "Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos."




